María Ferrer

Pensionada 2018. Universidad Miguel Hernández.

«Cambiar de residencia durante un mes, y vivir junto a otras personas que comparten mi pasión por la pintura, ha sido una experiencia agradable.

 En el primer momento del Curso, tuvimos que empezar a pensar en pintura, a construir algo que era desconocido, como de la luz de Segovia, los colores verdes de los árboles…

 Cuando casi habíamos conseguido adaptarnos, nos fuimos a El Paular, donde todo cambió: diferente vegetación y paisaje. Allí fue donde adquirimos como grupo más confianza, un ambiente más compartido; allí todos nos unimos aún más. Toda nuestra obra de El Paular fue en el exterior, del natural, con experiencias como el amanecer.»