{"id":217,"date":"2023-01-16T19:07:53","date_gmt":"2023-01-16T18:07:53","guid":{"rendered":"https:\/\/cursodepintoresdesegovia.es\/index.php\/premio-literario\/fallo-del-jurado-del-vi-concurso-literario-escribir-sobre-el-paisaje\/veladuras\/"},"modified":"2023-08-15T23:34:26","modified_gmt":"2023-08-15T22:34:26","slug":"veladuras","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/cursodepintoresdesegovia.es\/?page_id=217","title":{"rendered":"El \u00faltimo paisaje"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-primary-color has-text-color wp-block-paragraph\">Andrea Revilla Fleury&nbsp;<br>Segundo premio del VIII Premio literario \u00abEscribir sobre el Paisaje\u00bb<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-coblocks-dynamic-separator has-background has-primary-color is-style-fullwidth\" style=\"height:50px\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Me muevo inc\u00f3modo en el sill\u00f3n. Pasar la noche en el hospital es un mata-personas. Si est\u00e1s malo, por malo y si acompa\u00f1as\u2026tambi\u00e9n. Se me pega el skai a la piel con el calor. Me duele el cuello. Las piernas ya ni las siento. Por la ventana entra la luz de luna y la persiana no se puede bajar. Todo mal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi hermano se revuelve en la cama. No s\u00e9 si le duele o no. Nunca se queja. Durante toda mi vida, he sabido qu\u00e9 le pasaba con solo mirarle. Menos mal, porque no es que hable mucho, mi hermano; es m\u00e1s, pasados los ochenta, apenas abre la boca. Si hubiera hablado un poco m\u00e1s&#8230; Habr\u00edamos sabido qu\u00e9 le dol\u00eda y a lo mejor los m\u00e9dicos habr\u00edan atinado para curarle. De chicos, cuando ten\u00eda alg\u00fan disgusto, yo ya sab\u00eda d\u00f3nde encontrarle: en la pe\u00f1ota, a la salida del pueblo, mascando una ramita y mirando la puesta de sol. Al hacerse grande, cambi\u00f3 la ramita por un cigarro, pero eso es todo. Cada susto que le daba la vida, me lo encontraba subido a esa piedra grande, que parece puesta por el ayuntamiento para mirar el horizonte. Empiezas por echar la vista al camino de cabras que parte de nuestro pueblo, que se convierte en la carretera comarcal y luego en la carretera general\u2026 Castilla es interminable. All\u00ed sentado, el sol de la tarde le acariciaba de lleno en la cara y mi hermano cerraba los ojos y suspiraba, o como mucho dec\u00eda \u00abqu\u00e9 bien se est\u00e1 en el pueblo\u00bb, cuando lo que quer\u00eda decir era \u00abqu\u00e9 pronto llega el oto\u00f1o\u00bb y sobre todo \u00abla prima Fuen se marcha\u00bb. Porque ten\u00edamos una prima que ven\u00eda de la sierra, que aceptaba a rega\u00f1adientes pasar una semana con sus abuelos y que estaba deseando volverse a La Granja, a los bosques, a los paseos por los jardines y a las terrazas llenas de madrile\u00f1os finolis. Sus ojos eran verdes como los pastos de por all\u00ed y bien poco pod\u00eda entender el amarillo de nuestros campos infinitos. Al fondo, a lo lejos, se ve\u00eda esa misma sierra y yo sab\u00eda que mi hermano pasar\u00eda el invierno mirando la monta\u00f1a lejana en silencio, igual que cuando\u00a0 ven\u00eda la prima tampoco le hablaba m\u00e1s que la cuenta. \u00abArisco, que eres un arisco\u00bb, le dec\u00eda ella y mi hermano sab\u00eda que s\u00ed, que estaba todo \u00e9l hecho de tierra yerma y sol requemado y que no se puede cambiar el ser de Castilla. Tal vez por eso nunca le dijo nada. Un a\u00f1o, la prima no volvi\u00f3 y nos lleg\u00f3 la invitaci\u00f3n de boda: en los Carmelitas, con el alcalde de El Espinar \u2013\u00abmira qu\u00e9 bien\u00bb, dijo mi hermano, \u00abas\u00ed se unen los dos pueblos m\u00e1s se\u00f1oriales de la provincia\u00bb. Fue lo m\u00e1s largo que dijo ese a\u00f1o. Mandamos de regalo un cuadro pintado por la vecina, que representaba los campos de cereal y la puesta de sol, para que al menos la prima supiera lo que se hab\u00eda perdido. Pens\u00e1ndolo bien, creo que mi hermano quer\u00eda que la prima pensara en \u00e9l cuando mirara el cuadro, que es como si le hubiese regalado un retrato suyo: campos dorados y una luz suave, sin algarab\u00edas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"850\" src=\"https:\/\/cursodepintoresdesegovia.es\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Gabriel-Camino.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-674\" srcset=\"https:\/\/cursodepintoresdesegovia.es\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Gabriel-Camino.jpg 1024w, https:\/\/cursodepintoresdesegovia.es\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Gabriel-Camino-300x249.jpg 300w, https:\/\/cursodepintoresdesegovia.es\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Gabriel-Camino-768x638.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">&#8216;Sin t\u00edtulo&#8217;. Gabriel Camino, Facultad de Bellas Artes de la Universidad del Pa\u00eds Vasco. Curso 2016. Foto: Diego Conte<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras, nosotros nos quedamos cada vez m\u00e1s atr\u00e1s en el progreso y en el recuerdo. Sin peri\u00f3dicos \u00abpara qu\u00e9 si tenemos la radio\u00bb, sin tele \u00abpara ver lo que hay en el mundo\u00bb sin noticias de nadie. Porque ya se sabe, cada uno es cada uno y tiene sus caunadas, su vida y sus preocupaciones. Avi\u00e1bamos el ganado, el pisc\u00f3n de huerta y los frutales. Esa era nuestra vida. Ahora s\u00e9 que era una vida buena. Una vez al mes baj\u00e1bamos a Segovia y volv\u00edamos aturdidos. Tampoco es que fu\u00e9ramos a cosas buenas: el papeleo de la PAC, pagar el seguro, cambiar de m\u00e9dico o sacarse una muela. Segovia solo nos daba trastornos y hasta se dir\u00eda que respir\u00e1bamos mejor, una vez que dej\u00e1bamos la carretera comarcal. En el pueblo, las cosas tienen su sitio: los insectos y las plantas por el suelo, los arbustos y los animales, a media altura y los p\u00e1jaros, surcando el cielo. As\u00ed es el orden de la naturaleza. En la ciudad, todo se alborota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi hermano se da la vuelta. Igual me entiende los pensamientos. No me extra\u00f1ar\u00eda, porque ni un solo d\u00eda de nuestras vidas -salvo la mili, mejor no acordarse- hemos pasado lejos el uno de otro. Siempre iguales, como el paisaje, un poco m\u00e1s gris en invierno y m\u00e1s dorado en verano. Quince d\u00edas al a\u00f1o, por mayo, todo lluvias y verdor, como si vivi\u00e9ramos&nbsp; en Asturias, y antes de que te dieras cuenta, todo agostado. Qu\u00e9 clima, se\u00f1or. C\u00f3mo no vamos a ser reconcentrados\u2026&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQuieres algo? Le digo bajito. No s\u00e9 si me oye\u2026 O no quiere nada, como de costumbre. Pocas necesidades hemos tenido. Un rayo de sol y una naranja, dec\u00eda aquel. Pues aqu\u00ed igual pero sin naranja: una manzana, como mucho o una nuez, que tampoco carecemos de buenos frutos. Lo que dar\u00eda por volver al camino polvoriento, a la casa destartalada, al pueblo medio vac\u00edo. El d\u00eda que fuimos al m\u00e9dico -y nunca hab\u00edamos ido, m\u00e1s que de chicos- nos cambi\u00f3 la vida para siempre. Salimos de all\u00ed como atontados, con un rosario de citas de m\u00e9dicos, de especialidades de las que ni hab\u00edamos o\u00eddo hablar. Todo han sido palabras suaves y miradas sombr\u00edas, frases que no llegamos a entender del todo, hasta llegar a esta habitaci\u00f3n del hospital y al maldito sill\u00f3n de skai.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me levanto un poco intentando no hacer ruido. Me acerco a la ventana. Para mi sorpresa, delante de m\u00ed, por las ventanas de los cuartos donde duerme gente fr\u00e1gil y enferma, hay un paisaje para cortar el aliento: la Catedral iluminada y un poco m\u00e1s bajo, el Alc\u00e1zar. No s\u00e9 si es la noche, no s\u00e9 si es la resignaci\u00f3n, pero mientras estiro las piernas pienso que este \u00faltimo paisaje es lo m\u00e1s bonito que puede tener mi hermano, que lo merece todo.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Andrea Revilla Fleury&nbsp;Segundo premio del VIII Premio literario \u00abEscribir sobre el Paisaje\u00bb &nbsp;Me muevo inc\u00f3modo en el sill\u00f3n. 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