David hernández

Universidad politécnica de valencia

Pictóricamente, la beca ha sido muy fructífera y variada, en función de las distintas fases vividas en el Curso.

Un primer momento consistió en la toma de contacto con el paisaje de Segovia, en la que me vi cohibido. Al costarme sentirme libre con la pintura, realicé obras experimentales, sin nada concreto que ofrecer.

La segunda etapa, que fue la estancia en El Paular, me solté y, sin embargo, me sorprendió la complejidad de aquel paisaje de bosque frondoso, en el que tuve que buscar lo que a mí me apetecía contar verdaderamente de él.

Durante la tercera fase, el regreso a Segovia, y la última parte del Curso, con el bagaje adquirido en las semanas anteriores, conseguí tener una línea clara de trabajo y unos objetivos a superar.

Mi pintura es suelta, de empaste, con una paleta muy definida y que conozco bien. Pongo mi foco de atención en elementos comunes a los que busco otorgar presencia y relevancia, como si fueran monumentales.